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Prueba ahora gratisCalcular una hora extra es, en esencia, un proceso bastante directo. Primero, necesitas saber cuánto vale una hora normal de trabajo para ese empleado. En ese valor tienes que incluirlo todo: el salario base, los complementos que tenga y la parte proporcional de las pagas extra. A esa cifra, le aplicas el recargo que corresponda, que como mínimo es del 75%, aunque el convenio colectivo puede marcar uno superior.
Entender bien este proceso es absolutamente vital, sobre todo si te mueves en sectores tan dinámicos como la hostelería o el retail. Aquí, una buena gestión de las horas extra no solo te libra de posibles sanciones, sino que mejora de forma palpable el ambiente de trabajo.

Las horas extraordinarias son, sencillamente, todas aquellas que un trabajador realiza por encima de la jornada laboral que marca su contrato. Saber cómo manejarlas no es solo una cuestión de cumplir la ley, sino una pieza clave en la estrategia de cualquier negocio, más aún en hostelería o comercio, donde los picos de trabajo son el pan de cada día.
Una mala gestión puede salir muy cara. Y no hablo solo de las multas de la Inspección de Trabajo. El impacto en tu equipo puede ser devastador. Un cálculo mal hecho o la sensación de que no se compensa el esfuerzo extra genera desconfianza, fulmina la motivación y puede disparar la rotación de personal. Ese es un coste oculto que muchas empresas, por desgracia, siguen subestimando.
No todas las horas que se trabajan de más son iguales. El Estatuto de los Trabajadores hace una distinción fundamental que cualquier responsable de RR. HH. tiene que dominar para aplicarlas y registrarlas correctamente.
Un sistema de gestión de personal como el de Shyfter va más allá del simple cálculo. Te permite planificar de forma proactiva, ayudándote a anticipar las necesidades de plantilla y a no depender tanto de las horas extra que surgen sin planificar.
La correcta remuneración de este tiempo de más es un dolor de cabeza recurrente en España. Los datos son claros: según la EPA, en el segundo trimestre de 2025, casi 420.300 empleados hicieron horas extra que no se les pagaron. Esto supone un aumento del 28% desde 2019.
Esta cifra pone sobre la mesa la importancia crítica de tener sistemas de registro horario que sean fiables y transparentes. Son la única base sólida para poder calcular la hora extra de una manera justa y, por supuesto, legal. Puedes leer más sobre estos datos de la EPA en este artículo de El Independiente.
Para cualquier departamento de RR. HH. en sectores tan movidos como el retail o la hostelería, saber calcular una hora extra no es un tema secundario, es una de las tareas clave del día a día. Por suerte, el proceso es más lógico de lo que parece y todo parte de un único punto: tener clarísimo cuánto vale una hora de trabajo normal de cada empleado.
Este es el cimiento de todo. Para sacar el valor de la hora ordinaria, la operación es sencilla: divides el salario bruto anual del trabajador entre el total de horas que marca su convenio colectivo para todo el año. Suena fácil, ¿verdad? El truco está en saber exactamente qué conceptos del salario tienes que sumar para ese cómputo anual.
No te puedes quedar solo con el salario base. Para que el cálculo sea justo y, sobre todo, legal, tienes que meter en la coctelera todos los componentes salariales que pagan el trabajo real y efectivo. Dejarte algo fuera es el camino más rápido para cometer errores en la nómina y abrir la puerta a futuras reclamaciones.
Antes de pensar en porcentajes de recargo, asegúrate de que tu base es sólida. Si necesitas refrescar cómo se estructura un salario y qué es cada cosa, échale un vistazo a nuestra guía para interpretar una nómina correctamente.
Para que no se te escape nada, estos son los componentes que tienes que incluir sí o sí en tu cálculo:
Una vez tienes el valor real de una hora ordinaria, llega el momento de aplicar el recargo. Aquí es donde entra en juego la fórmula que todo responsable de personal debe tener grabada a fuego:
Valor Hora Extra = Valor Hora Ordinaria x (1 + % de recargo)
La ley es muy clara en este punto: una hora extra nunca puede valer menos que una hora normal. El Estatuto de los Trabajadores pone un suelo, un recargo mínimo, pero la cifra final casi siempre la dicta el convenio colectivo de tu sector.
Por ley, el recargo mínimo es del 75% sobre el valor de la hora ordinaria. Pero ¡ojo! Es fundamental que revises siempre el convenio de tu sector (hostelería, comercio, etc.). Es muy frecuente que los convenios establezcan porcentajes más altos o condiciones especiales para horas nocturnas o en días festivos.
No consultar el convenio es, sin duda, uno de los errores más comunes y que más caro le puede salir a una empresa. Si tu convenio marca un 85% o un 100% y tú aplicas el 75% legal, estarás generando una deuda con tu trabajador y te expones a posibles sanciones. Una buena planificación y conocer la normativa son tus mejores aliados.
La teoría está muy bien, pero es en el día a día donde de verdad se pone a prueba si hemos entendido cómo calcular una hora extra. Sectores como el retail y la hostelería, con sus horarios que cambian constantemente y picos de trabajo inesperados, son el campo de batalla perfecto para aplicar todo esto.
Vamos a meternos en faena y desglosar los números con situaciones reales. Así verás el proceso de cálculo de una forma mucho más clara y podrás aplicarlo sin quebraderos de cabeza. Estos ejemplos te darán la confianza para manejar cualquier caso que surja en tu negocio, garantizando siempre una compensación justa y, por supuesto, legal.
El siguiente gráfico te resume el flujo de cálculo de un vistazo, desde cómo sacar el valor de una hora normal hasta llegar al importe final de la extra.

Como puedes ver en el proceso, cada paso depende del anterior. Esto deja claro que tener bien calculado el salario base es fundamental para que el resultado final sea exacto.
Pongámonos en situación: un dependiente de una tienda de moda. Su salario bruto anual es de 21.000 € y su convenio marca 1.800 horas al año. Llega la campaña de rebajas y, como es habitual, echa 10 horas extra. Su convenio provincial de comercio es claro: el recargo es del 75%.
Vamos a calcularlo:
Primero, el valor de la hora ordinaria.
Dividimos el salario anual entre las horas anuales:
21.000 € / 1.800 horas = 11,67 € por hora
Ahora, el valor de la hora extra.
Le aplicamos ese recargo del 75%:
11,67 € x 1,75 = 20,42 € por cada hora extra
Y finalmente, el importe total.
Multiplicamos el valor por las horas que ha hecho:
20,42 € x 10 horas = 204,20 €
Estos 204,20 € es lo que el trabajador debe ver reflejado en su nómina, bien desglosado.
Cambiamos de sector. Ahora piensa en un camarero de hotel que gana 24.000 € brutos al año y su convenio establece 1.780 horas anuales. Durante un puente festivo, hace 8 horas extra. Aquí hay un matiz importante: su convenio de hostelería especifica que las horas extra en día festivo llevan un recargo del 100%.
Empezamos con el valor de la hora ordinaria.
24.000 € / 1.780 horas = 13,48 € por hora
Calculamos el valor de la hora extra festiva.
Aplicamos el recargo especial del 100%, es decir, el doble:
13,48 € x 2 = 26,96 € por hora extra festiva
Y el importe total a pagar.
26,96 € x 8 horas = 215,68 €
Gestionar bien estos cálculos es vital. Un simple error puede generar malestar y desmotivar a la plantilla, algo especialmente delicado en la hostelería. Si quieres profundizar en cómo optimizar la gestión de personal, puedes echar un vistazo a nuestras soluciones específicas para el sector de la hostelería.
Por desgracia, la compensación correcta no siempre es la norma. Un estudio reciente de Infojobs arroja un dato preocupante: casi el 40% de los trabajadores que hacen horas extraordinarias en España no las cobra como marca la ley. Una cifra que demuestra que todavía queda mucho por hacer.
No todas las horas que se trabajan más allá de la jornada son iguales. Como responsable de RR. HH. o de la planificación de turnos, es absolutamente crucial dominar las diferencias para calcular la hora extra y aplicarla como toca. Confundir los tipos puede parecer un detalle menor, pero acaba generando errores en la nómina, problemas con la cotización y, en el peor de los casos, conflictos que enrarecen el ambiente de trabajo.
En sectores tan dinámicos como la hostelería o el retail, la precisión es oro. Cada tipo de hora extra tiene sus propias reglas del juego, tanto para la empresa como para el trabajador. Desde si son obligatorias o no, hasta el porcentaje de recargo que llevan, cada matiz cuenta para que todo sea justo y legal.
El primer gran filtro para entender de qué estamos hablando es la causa que origina esas horas de más. Aquí la ley es muy clara y separa dos categorías con tratamientos muy distintos.
La cosa se complica un poco más cuando las horas extra caen en periodos especiales. Un error muy común es aplicar el recargo general sin pararse a pensar en estos matices, que casi siempre vienen detallados en el convenio colectivo.
Trabajar de noche o en un día festivo supone un esfuerzo extra, y la normativa laboral lo reconoce. Por eso es muy habitual que los convenios de hostelería o comercio fijen porcentajes de recargo más altos para estas situaciones. No es raro ver recargos del 100 % o incluso más, duplicando el valor de una hora ordinaria. No revisar el convenio aplicable es una de las principales fuentes de errores al cerrar las nóminas.
La diferencia en el bolsillo es enorme. Si una hora ordinaria vale 12 €, una extra normal (con un recargo del 75 %) costaría 21 €, pero si esa misma hora es festiva (y el convenio marca un 100 %), el coste se dispara a 24 €. Multiplica eso por varios trabajadores y turnos, y el impacto en los costes se vuelve más que considerable.
Esta es, sin duda, una de las mayores confusiones en la gestión de equipos, sobre todo en retail y hostelería, donde los contratos a tiempo parcial son el pan de cada día.
La diferencia clave está en cómo se pagan: las horas complementarias se abonan como una hora ordinaria, sin ningún tipo de recargo. Solo si un trabajador a tiempo parcial supera las horas complementarias que ha pactado, ese exceso sí podría considerarse hora extra y pagarse con el recargo que corresponda.
No todo se reduce a pagar más. La ley también ofrece la posibilidad de compensar las horas extra con tiempo de descanso equivalente, una opción muy interesante para gestionar picos de trabajo sin que los costes salariales se disparen. Si quieres profundizar en este tema, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre cómo compensar horas extras con descanso de forma correcta.
Eso sí, hay una regla de oro: el descanso compensatorio debe disfrutarse en los cuatro meses siguientes a la realización de las horas. Si en ese tiempo no hay acuerdo para que el trabajador se tome esos días, la empresa está obligada a pagárselas en la nómina.

Para calcular las horas extra con precisión milimétrica, hay un punto de partida innegociable: un registro de jornada impecable. Más allá de ser una obligación legal, el control horario es tu mejor aliado para garantizar la transparencia, evitar sanciones ante una inspección y construir una relación de confianza sólida con tu equipo.
Apoyarse en un sistema manual o en hojas de cálculo es una invitación a los errores, desajustes que acaban costando tiempo y, sobre todo, dinero.
La clave no es solo cumplir, sino implementar un sistema que de verdad funcione. La tendencia en recursos humanos, especialmente en sectores tan dinámicos como el retail y la hostelería, es apostar por herramientas digitales que automaticen el fichaje. Estas soluciones reducen el error humano a la mínima expresión y liberan a los mánagers de un papeleo infinito, permitiéndoles centrarse en lo que importa: planificar y cuidar de su gente.
Pero la tecnología por sí sola no hace magia. Para que el sistema funcione, es fundamental tener una política de horas extra clara como el agua y accesible para todos. Dejar las reglas del juego claras desde el primer día evita malentendidos y futuros conflictos.
El análisis de los datos que te proporciona un buen sistema de registro es una mina de oro. Te permite detectar patrones de sobrecarga en ciertos turnos o empleados, ayudándote a optimizar la planificación futura y a distribuir el trabajo de forma más equitativa.
Afortunadamente, los datos muestran una mejora en la forma en que se compensa el trabajo adicional. En el tercer trimestre de 2025, las horas extra no pagadas en España alcanzaron su mínimo histórico, con 1.805.800 horas semanales, lo que supone un descenso del 28,2% respecto a 2024.
A pesar de este avance, el volumen de horas extra que sí se compensaron se mantuvo estable. Esto nos dice que, aunque se pagan más, calcular la hora extra y gestionarla correctamente sigue siendo un verdadero reto para muchas empresas. Puedes ver más detalles de estos datos en Expansión.
Para cumplir con la normativa y, a la vez, optimizar la gestión, contar con un sistema robusto es imprescindible. Si quieres profundizar, aquí te contamos más sobre el registro de jornada laboral y cómo cumplir la ley con un software como Shyfter.
Cuando gestionas equipos, sobre todo en sectores con horarios tan vivos como el retail o la hostelería, siempre acaban surgiendo las mismas dudas sobre las horas extra. Es normal. Por eso hemos recopilado aquí las preguntas más habituales que recibimos en RR. HH., explicadas de forma clara y directa.
Tener una política transparente y resolver estas cuestiones de antemano es la mejor forma de evitar malentendidos y construir una relación laboral justa y sin conflictos.
La regla general, según el Estatuto de los Trabajadores, es un máximo de 80 horas extraordinarias voluntarias al año. Pero ojo, que aquí viene la letra pequeña: este límite no mete en el mismo saco todas las horas que se trabajan de más.
Aunque 80 horas es el tope legal general, es fundamental que revises el convenio colectivo de tu sector. Muchos convenios, como los de hostelería o comercio, pueden fijar un límite anual inferior. Si es así, la cifra que manda es la del convenio, no la del Estatuto.
Sí, por supuesto. La norma principal es que las horas extra son voluntarias. Un trabajador tiene todo el derecho a decir que no sin que esto pueda suponerle ningún tipo de sanción o represalia por parte de la empresa.
Ahora bien, existen dos excepciones clave a esta voluntariedad:
La transparencia en la nómina no es negociable. Las horas extra deben aparecer de forma clara y totalmente desglosada del resto de conceptos.
Tienen que reflejarse bajo un epígrafe específico, como "Horas Extraordinarias". Además, la nómina debe detallar el número total de horas realizadas ese mes y el precio pagado por cada una. Este desglose es vital, porque afecta directamente al cálculo de las bases de cotización a la Seguridad Social.
No, y esta es una de las confusiones más típicas, sobre todo en negocios con muchos contratos a tiempo parcial. Las horas complementarias se pagan al mismo precio que una hora ordinaria, sin ningún tipo de recargo.
Solo se considerarían y pagarían como horas extra aquellas que superen el número de horas complementarias ya pactadas en el contrato, y siempre con el límite de no sobrepasar la jornada de un trabajador a tiempo completo comparable.
En Shyfter, sabemos que la gestión del tiempo y del personal puede ser un rompecabezas. Nuestra plataforma está pensada para simplificar todos estos procesos, desde la planificación de turnos hasta el cálculo automático de nóminas, asegurando que siempre cumplas con la normativa vigente. Descubre cómo podemos hacerte la vida más fácil.
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